Con una brigada médica y la colocación de la primera piedra para la rehabilitación de la vía Cupa – Mancha de Caña – El Libertador, autoridades de la Prefectura de Esmeraldas llegaron a más de diez comunidades de la parroquia Rosa Zárate en el cantón Quinindé. La obra, de casi diez kilómetros de longitud, busca generar bienestar y desarrollo a cientos de agricultores de la zona.

Durante el evento, Roberta Zambrano, prefecta de Esmeraldas, recalcó que, su misión más importante será recuperar la confianza de los esmeraldeños con obras que potencien el desarrollo productivo y económico de la provincia.

Para Ángel Sergio Vargas, el anuncio hecho por las autoridades de la Prefectura cambiará una historia de abandono, pedidos y complicaciones, a raíz de las dificultades vividas durante años por cientos de campesinos.

Alejandro Misael Chancay, habitante de uno de los recintos beneficiados con el proyecto de mejoramiento vial, dijo querer recuperar la confianza en las autoridades provinciales, tras años de solicitar la obra de asfaltado, sin obtener una gestión favorable.

Mientras que, para Nury Ibarra, la presencia de la Prefecta de Esmeraldas en territorio, fue muestra de que durante su administración se verán verdaderos cambios.

Once comunidades serán beneficiadas con el mejoramiento total de los aproximadamente diez kilómetros que tiene la vía, cuyo plazo para culminar los trabajos es de diez meses.

Categorías: Vialidad

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